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La necesidad de fomentar los valores del emprendizaje en la sociedad actual viene motivada por la confluencia
de varias corrientes que explican nuestra realidad económica y social.
Las empresas, ante la necesidad de competir en mercados internacionales, con clientes muy informados y capaces de
asumir riesgos en su decisión de compra, requieren una mayor flexibilidad en las organizaciones y en los procesos productivos.
Los Estados, ante la crisis del Estado del Bienestar y el paso a sistemas que pretenden combinar criterios de
universalidad de determinados servicios con la gestión empresarial de los mismos, están dando lugar a cambios
sustanciales en sus políticas que se transmiten a la Sociedad.
Todas estas tendencias contribuyen a calificar a nuestra Sociedad como de la Información, del Conocimiento,
de la Tecnología o Sociedad Global y están también determinando la necesidad de contar con una Sociedad del Trabajo Emprendedor.
Cobra, de este modo, una importancia creciente el desarrollo en todos los ámbitos que condicionan la vida de
las personas, de iniciativas encaminadas a fomentar valores dirigidos a entender, no sólo el trabajo, ni la actividad
económica, sino también el ejercicio de la ciudadanía como un acto de iniciativa, de autonomía y de responsabilidad que
son, precisamente, algunos de los rasgos que caracterizan la actividad del empresario.
Para realizar la labor de sensibilización a todos los niveles de la sociedad es muy útil contar con el aporte de
las Tecnologías de la Información, en la medida que son un instrumento económico, ágil y capaz de llevar un mensaje
al último rincón de la geografía. También permiten la reflexión individual en el proceso interactivo usuario-sistema.
De este modo se promueve una cultura que contempla los valores y estándares de comportamiento necesarios para interrelacionarse
en un mundo de culturas y formas de actuación diversas, en el que la iniciativa personal puede contribuir de forma decisiva a
resolver problemas personales y colectivos.
En esta línea, la Dirección General de Política de la PYME del Ministerio de
Industria, Turismo y Comercio, consciente de esta realidad, ha elaborado
una serie de herramientas que ayuden al emprendedor en su camino. La que aquí se presenta, Autodiagnóstico del Emprendedor,
sería la primera del itinerario que se ve complementada con la Herramienta de Plan de Empresa, y con la Herramienta de
Simulación Empresarial.
Resulta evidente que el emprendedor, antes de iniciar su andadura, debe conocer cómo es él personalmente y reflexionar
sobre multitud de aspectos relacionados con su proyecto empresarial.
Por ello, se ha creado un instrumento interactivo que permite dar un diagnóstico a los emprendedores que cumplimenten
un cuestionario sobre siete grupos de características personales y, a continuación, ofrecer al emprendedor una serie de
recomendaciones que le ayudarán a estar preparado para iniciar su proyecto.
Este sistema es el fruto de varios meses de trabajo en el que hemos contado con la participación de más de 80 emprendedores
que ya cuentan con experiencia en la creación de empresas. A través de su estudio hemos definido unos perfiles tipo de
emprendedores españoles y hemos recopilado las buenas prácticas que vienen desarrollando en este ámbito.
A todas estas empresas les agradecemos muy sinceramente su participación sin la que no hubiera sido posible elaborar la
base de conocimiento inicial que soporta el sistema.
A Vd. le animamos a participar en esta comunidad virtual de emprendedores con inquietudes en la creación de empresas.
No olvide que además de aprender lo que hacen otros emprendedores, Vd. puede contribuir con su experiencia.
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